Cuando dejas de sentirlo todo para sentir tan solo un simple sentimiento que es capaz de producirte el peor y a la ver el mejor estado de ánimo, te das cuenta de que no todo es tan complicado como parece. Que todo es simple, sencillo, y nosotros lo hacemos inaccesible. Sí, supongo que habréis pensado bien, hablo del amor. Muchas personas pueden creer que es una estupidez, que eso no existe y que todo nos lo imaginamos, que creemos en ello, dura poco y nos damos cuenta de que al fin y al cabo es irreal. Pues no. El amor se acaba como el queso en tu nevera, pero cuando crees que está, verdaderamente está. Puede durar poco, o puede ser eterno (aunque suele ser simplemente en las películas), pero es algo que toda persona siente antes de morir. Puedes decir que tú jamás has sentido y sentirás dicho sentimiento, pero seguramente, si lo dices, es que lo has sentido. En realidad, es algo que en nuestro interior nunca se acaba, que es una chispa que una persona especial enciende y apaga, que cuando estás bien con dicha persona lo único que quieres es quitarle las agujas al reloj y que ese momento sea eterno. Luego viene el momento malo y es cuando me pongo a pensar en todo esto. ¿Qué más da? Da igual. Todo es tan superficial... Hay que mirar más a dentro, y si miras verás que el no dejar de pensar en tu persona especial es lo mejor que te puede pasar, lloras, gritas de rabia y al fin, sonríes. Te das cuenta de que teniéndola nada importa.
Ahora viene el segundo pensamiento. ¿Es malo pensar tanto el ello? Me paso los días, las horas, los minutos, los segundos... Todo mi tiempo es esa persona. ¿Puede llegar a ser malo? Puede que sí, puede que no. Pero ahora, ahora que siento lo que siento, cuando me hago esa pregunta, lo primero que pienso es que me da igual... Me da igual lo que me pueda pasar después o lo que me pasó antes. Pienso en esa persona y quizás esté obsesionada por esa persona, pero no importa, me gusta sentir lo que siento.
Y bien, solo quiero compartir la pequeña parte de este sentimiento que vosotros podéis coger.
Quizás mañana piense totalmente al contrario porque esa persona me rompa el corazón, pero da igual, leeré esto y recordaré que fui feliz, y si lo he sido, significa que puedo volver a serlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario