jueves, 25 de noviembre de 2010



Me quería, o al menos, eso me decía..
Siempre tenía un detalle bonito, unas flores, chocolate, un peluche...
Pero luego, los cambió por algo... más extraño..
Un grito, un puñetazo, una patada..
Un día llegó a casa muy furioso, y me propinó tal paliza que mi cabeza acabó estampada con el pico de una mesa.. es lo último que recuerdo.


Aprende a decir NO!

No hay comentarios:

Publicar un comentario