Me quería, o al menos, eso me decía..
Siempre tenía un detalle bonito, unas flores, chocolate, un peluche...
Pero luego, los cambió por algo... más extraño..
Un grito, un puñetazo, una patada..
Un día llegó a casa muy furioso, y me propinó tal paliza que mi cabeza acabó estampada con el pico de una mesa.. es lo último que recuerdo.
Aprende a decir NO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario